8 de febrero de 2010

Los seguratas de "El Corte Inglés".

Con esto de estar en el paro, uno trata de buscar empleo de la mejor manera que puede (más en los tiempos que corren); entre otras muchas cosas porque después de un tiempo sin hacer nada, uno acaba por estar hasta los huevos de levantarse tarde y no dar palo palo al agua. Llega un punto en el que los segundos se hacen, minutos; los minutos, horas y así sucesivamente.

Total que, con ánimo de salir al paso, decido ponerme a buscar de manera activa y constante trabajo en cualquier parte; por lo menos hasta que pase el temporal del desempleo. Actualizo y preparo mis currículums y me pongo a patear grandes superficies y centros comerciales como punto de partida.

Una de éstas grandes superficies no es otro que el sofisticadísimo "El Corte Inglés" de Talavera. Y puesto que iba acompañado por mi chica, la cual también estaba echando currículums conmigo, decidimos que, a parte de buscar empleo, sería bueno dar un paseo por la sección de las películas y los discos de música para echar un vistazo y quizás con suerte encontrar algo a buen precio.

A los dos segundos de plantar el pie en la planta número 6, dónde estaban la pelis, veo a uno de esos encargados capullos, con traje y aire de superioridad, acercarse a un vigilante de planta y decirle algo. Inmediatamente, el guarda de seguridad comienza a caminar de un lado a otro sin quitarnos la vista de encima. Mi novia, que no es tonta, no tarda en decirme lo que yo también veo; allá donde íbamos venía nuestro amigo el guarda de seguridad y de vez en cuando también el encargado. Asique, harto de la gilipollez, decido acercarme al encargado y preguntarle dónde puedo echar los currículums, y flipo con el trato que recibo. El notas, en lugar de decirme amablemente dónde era, me indica que me dirija a información, pero en ningún momento me mira a mí, sino a mi novia, mientras estira el cuello y trata de asomarse por entre los lineales, para cerciorarse de que no está mangando nada y que no estoy tratando de distraerle.

Después tanto mi chica como yo nos reíamos de la situación por lo ridículo del asunto, aunque un poco molestos. También decir que no es que aquel día fuéramos vestidos de "punkies" ni nada por el estilo, vestíamos de lo más normalito.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

En fin, nada nuevo bajo el sol, eso si, si esos "profesionales" de la seguridad tienen que intervenir de verdad para, por ejemplo, evitar una agresion a ti o a tu novia, seguro que no "os ven".
Si puedes, intenta trabajar en otro sitio que no en El Corte Ingles, estarás mas valorado y mejor pagado y, sobre todo, menos explotado.
Te hablo por experiencia.
Saludos

Raquel dijo...

jajajajajaa qué bueno!!!!. Hay que fastidiarse con la superficialidad de la peña. ¿No entienden que de ellos mismos no van a vivir? Así lo que consiguen es que gente "normal" no acuda a esos sitios con ropa "normal", por temor a ser confundidos con etarras, delincuentes, mendigos...
Pues nada, que sólo podrán acercarse gente snob y megachupi como ellos.

Moriarti dijo...

En respuesta al visitante anónimo; decirte que al igual que tú, estoy seguro que si sufres una agresión nadie mueve el culo para auxiliarte. Y aunque agradezco tu aviso sobre lo de que te explotan, tengo que decir que a día de hoy, no hay curro en el que no te exploten. Mucho han cambiado los tiempos en cuanto a las condiciones laborales de hace unas décadas hasta hoy, por desgracia.