Hace algún tiempo que pensé en escribir este artículo pero, por unas cosas y otras, no terminaba de lanzarme a ello, ya que
el tema en sí es delicado. Así que trataré de llevarlo de la mejor manera posible.
Que el terremoto de Haití ha sido una terrible tragedia es algo que queda fuera de toda duda. Evidentemente, el resultado de tener un terremento de tan sólo diez kilómetros de profundidad bajo la superficie, con siete grados en la escala Richter y teniendo varias réplicas que oscilan entre los cinco y los seis grados de magnitud, el resultado no puede ser para nada bueno. Pero resulta increíble, como hay gente que, de las formas más dispares, se vuelca con un país que, ya pobre de por sí, se acaba de hundir en la más absoluta de las miserias.
Los primeros en llegar fueron
los periodistas, la mayoría de ellos
armados con su cámara réflex para jodernos a todos a la hora de la comida. No se me olvidará el comentario de un haitiano que, habiendo pasado algunos días desde el terremoto y mientras quitaba escombros de una vivienda para tratar de rescatar a una persona, dijo de forma tajante aquello de:
"¿Ya tienen fotos de todo? ¿Cuándo va a venir la ayuda?" (lo que me llevo a realizar
ésta viñeta). No comentaré lo ocurrido con
los cruceros de la Royal Caribbean International, en su lugar dejo un
enlace sobre el asunto.
Pero si hay un tipo de persona que pierde el culo por tratar de salvar a un país en la miseria
es el famoso. ¿Qué mejor para parecer una persona decente y humilde, afligida por las desgracias de los demás, que querer ayudar
sin dar un duro a cambio? Obviamente, no voy a reprochar nada a los señores Brad Pitt y Angelina Jolie, que donaron nada menos que u
n millón de dólares, lo cual les honra; incluso Madonna que, apesar de ser la artista más rica en la historia de la música ganando
72 millones de dólares al año y pudiendo haberse rascado más el bolsillo, donó la irrisoria cifra de
250.000 dólares (algo es algo).
Pero este artículo va dedicado a otro tipo de famoso. Y qué mejor ejemplo que la guapísima
Scarlett Johansson, una mujer que dona zapatos a los pobres o que decide subastarse a sí misma en Internet para que otro pague la donación en lugar de ponerlo de su bolsillo (también llamado prostitución, mal que les pese a algunos). Pues a la chica
no se le ocurre otra cosa que cobrar a un extraño por pasar diez miserables minutos con ella, con la excusa de donarlo a Haití. He tratado de buscar el enlace en eBay a su subuasta para colgarlo aquí, pero no hay forma humana de encontrarlo. Debe ser que tampoco está dispuesta a donar esos diez minutillos y saldrá con aquello de han dado tropecientos mil dólares por verla (como si lo viera venir). De todas formas
si alguno lo encuentra que me lo pase. :P

Por otro lado, tenemos
los famosos maratones televisivos que buscan que los pobres, hundidos en la pobreza por culpa de
la puta crisis, ayuden a otros pobres. Sumándose a este carro gente tan humilde, filántropa y preocupada por los problemas ajenos como la señorita Paris Hilton, Lindsay Lohan o Elton John (el mismo que dice que habría que quitar Internet). Todo hay que decirlo, pues hay algún que otro famoso que pone un buen pellizco, lo cual merece respeto. De esa forma conseguimos que los pobres sigan siendo pobres y los ricos sigan manteniendo sus ingresos. En fin una cínica e hipócrita pantomima de tres al cuarto, en la que la mayoría de los ricos pasan de salvar el culo a nadie y en la que
los pobres deben hacerse cargo de los pobres. Y voy a ser absolutamente sincero, yo no he donado una mierda, lo primero porque no tengo ni para mí (estoy en el paro) y lo segundo que los ricos aflojen que es lo que tienen que hacer.