6 de enero de 2010

Mamá, de mayor quiero ser "artista".

¡¡Ay, el arte!!! Recuerdo con ternura aquellos días en los que estudiaba asignaturas como Historia del Arte, Dibujo Artístico y Dibujo Técnico, entre otras.

Sí, yo fui uno de aquellos que pensaba que el arte podía ser una salida viable en un mundo de constante cambio, como solían decir algunos "ilustrados" y hoy día siguen teniendo la desfachatez de seguir pregonando las mismas gilipolleces. Para mí, un mundo de constante cambio suponía que las ideas, ya fueran originales o estuviesen más que trilladas tendrían cabida allá donde fueran. Además, no vamos a mentir, el rollo de artista siempre mola porque te hace parecer un tipo interesante cuando tratas de ligar con una piba. Aún así, iluso de mí, hubiera agradecido una colleja hace tiempo que me dijera "despierta chico, no estás en los mundos de yupi, tu arte no vale una mierda para los que tienen la sartén por el mango".

Esa frase es una verdad a medias. No negaré, y de hecho así quiero creerlo, que la mayoría de la gente, por muy neandertal que sea, tiene un artista dentro que merece la pena dejar ver de vez en cuando si uno decide hacer algo creativo. Lo malo de dicha frase es que tiene razón en dos cosas:

1. Es cierto, no estás en los mundos de yupi, asique vete olvidando de él.

2. Generalmente los que tienen cogida la sartén por el mango, no son artistas sino gente que pertenece al mundo de los negocios, con lo que podemos darnos por jodidos como no tengas o un buen enchufe o decidas dejar que te metan la batuta por el culo y te expriman para acabar convirtiendo tu obra en su obra a base de cambiarte hasta tu nombre para que suene más comercial.


Lo bueno de todo esto es que la frase se equivoca en la parte más importante y sustancial de todo el meollo; tu arte puede ser una mierda o no(hay quien ha conseguido vender mierdas en tarros), pero eso no dice que sea mejor o peor que lo que se ve por las librerías, las estanterías de algún videoclub o en una galería de arte. Lo más importante que debes tener en cuenta es que tú también sabes hacer una obra literaria, pintar un cuadro que le dé mil patadas a cualquier otro, ser el mejor actor del mundo en el teatro de tu pueblo o ser un músico que es capaz de romper todos los esquemas. Qué mas da si el editor-productor-cazatalentos de turno decide que lo que haces es bueno o no, no olvides que sólo se trata del criterio de una persona que se a colgado la etiqueta de sabiondo en el tema sin que nadie le haya dado ese privilegio.



Antes yo pensaba que se podía vivir del arte, por aquello del mundo en constante cambio que he mencionado antes, pasados los años uno descubre que eso no es tan cierto. No hay más que ver que la cultura y el arte se han quedado estancados en los viejos autores que aún viven por no querer ceder el trono a los nuevos talentos que surgen por ahí; incluso podría decir nombres (todos ellos famosos) del mundo de la literatura, de la música y del cine. No quieren que nadie vea que no tienen nada más que aportar y han convertido su arte en un negocio que seguramente ya ni siquiera les llene de gozo.

Como diría Hugh Macleod: "Los artistas no tienen que sufrir. Los imbéciles negados, sin talento, que se llaman artistas tienen que sufrir".

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Estoy deacuerdo contigo. Esos artistillas que se las dan de listos, que cobran una pasta por un pedazo de mierda que cagan, y que sobre todo son, como en la mayoría de los trabajos, unos snobs enchufados.
El resto por mucho que nos lo curremos, no llegaremos a nada, a no ser que nos descubra ese cazatalentos.

Moriarti dijo...

Por desgracia es así, la gente que tenga algo que contar y de verdad merezca la pena, no digo que los que se conocen no lo valgan, pero en muchos casos no es tanto como lo quieren hacer ver. El quiera vivir del arte tendrá que joderse y hacerlo por gusto no para vivir de ello.

Un fraggel por Sevilla dijo...

Cuanto daño han hecho las subvenciones del ministerio de cultura. Y cuanto daño les queda por hacer.

Moriarti dijo...

Pero todo esto pasa porque no hay una industria decente en España, principalmente hablo de cine claro está. Pero mientras esto no cambie estamos condenados, al menos en este país a que nos jodan constantemente.